""Hace
más de un año encontré, en la zona de los probables
yacimientos del paleolítico Móstoleño una piedra
de cuarcita, con apariencia de nódulo, inmediatamente comprendí
la importancia y trascendencia de este útil.
A pesar de mis numerosos llamamientos, a diferentes estamentos, tanto
a la CAM como a universidades nacionales y extranjeras, el hallazgo
ha sido ignorado.
He mandado numerosos mensajes, con fotografías del objeto, sin
comentar el significado e interpretación que del mismo he hecho,
para que nadie se apropie de mi idea (únicamente como "interpretación"),
pues la propiedad intelectual del "invento" es de los hombres
de hace 28.000 años, ó ¿quizás más?,
¿pudo ser esta "máquina molino" heredada de
otras culturas?.
Pongo en
tus manos y en esa tribuna, lo que del instrumento he deducido, deducción
que estoy seguro es la verdadera, a través de la cual comprenderemos
mejor a nuestros antepasados, diseñadores y hacedores de tecnologías
que han perdurado hasta nosotros, tanto en este como en otros casos,
que en otra ocasión comentaremos.
Si buscamos en la Red: "Arqueólogos hallan falo de piedra
de unos 28.000 años en sur de Alemania en la cueva del Hohle
Fels", o bien, "Falo de 28.000 años de antigüedad
hallado en Hohle Fels, Universidad de Tübingen", encontramos
fotografías y muchos artículos con resonancia mundial
(hasta en Wikipedia se ha incluido).
¡Un Falo del paleolítico!, del que se sienten orgullosos
por haberlo sacado a la luz después de reconstruido de numerosos
fragmentos.
Lo malo es que la interpretación es errónea, la verdadera
la expondré a continuación, es más interesante
y revolucionaria.
Este instrumento de Hohle Fels, igual que el encontrado (entero y de
una sola pieza) en Móstoles, es una mano o maja de mortero, que
por su aplicación y uso, con movimientos rotativos sobre el cuenco
de moler ha adquirido un aspecto brillante y cristalino, indicativo
de que antes de conocerse la agricultura, ya se molían granos
y frutos silvestres, así como venenos, minerales etc.
El error de la interpretación de los científicos de la
Universidad de Tübingen y otros, viene dado, por la estructura
grabada en forma helicoidal, que la pieza tiene en su extremo. Esta
estructura, conduce al profano (que me perdonen los expertos) a la falsa
interpretación de Falo ó Pene.
La forma helicoidal en el nódulo de cuarcita necesita varios
puntos aclaratorios:
A).- Estos nódulos (sin trabajar) se encuentran en las proximidades
de los estratos de cuarcita de forma natural.
B).- La dureza de la cuarcita es mayor que la del acero,
probablemente, para hacer la estructura emplearon cristales de cuarzo
que por la zona se encuentran en forma de Diamantes de San Isidro, (diamantes
¿en acarreo natural?, ¿propiciado por el hombre primitivo?
ó ¿combinación de ambas cosas?, otro tema a debate).
C).- El grabado helicoidal, en realidad es un tornillo y
retrotrae la leyenda de que Arquímedes fue el descubridor del
tornillo a 26.000 años antes.
D).- Dicha estructura es prueba de lo que denominaríamos persistencia
de la ciencia y tecnología, pues este mismo sistema se emplea
hoy, tanto en molillos (manuales) como en molinos industriales para
evitar que la materia a moler sea escupida hacia atrás.
Además existe otro punto importante en este instrumento, tiene
en la parte central dos muescas, posteriores en el tiempo, hechas más
torpemente que el resto (probablemente por otra cultura que ignoró
su verdadero significado), muescas que sirvieron para atarlo a una horquilla
de madera y ser empleado como martillo, como demuestran los golpes en
el extremo majador, que afortunadamente, no impiden su interpretación
correcta.